viernes, 3 de octubre de 2008


El miércoles, o sea un día después de mi llegada a Filipinas, y día de fiesta nacional (último día del ramadán) empecé a trabajar. Mi debut ha sido en unas reuniones sobre migración que se celebraban en un "complejo pastoral" (ver foto). A pesar del sueño que arrastraba debido al jet lag y la afición que tienen los filipinos  de meter palabras tagalas en sus discursos en inglés pude enterarme de algunas cosillas: ¿Sabíais que la mayor parte de los filipinos emigran a Oriente Medio  y Hong Kong? Pues yo tampoco hasta ayer. 

Sin meterme en muchos detalles, ya puedo decir que la gente en la oficina es simpática, mi jefa es filipina aunque también hay gente de todas parte como hindú, japoneses y australianos.  Mi sorpresa ha llegado cuando me han dicho que este mes toca "Olimpiadas". ¿¿Qué?? pues si, resulta que hay que formar equipos y un sábado de este mes nos llevarán a jugar. Pues ahí estaré yo, fichada para el equipo de volley ball ( era lo menos malo entre baloncesto y fútbol). ¿Será esto parte de una de esas políticas para crear buen ambiente en la oficina? Lo mismo les sale el tiro por la culata, por que a mi me da, que aquí la gente juega muy bien al volley y cuando les haga perder unos cuantos puntos no sé que pensaran.

Por lo demás, los becarios ICEX lo tienen perfectamente organizado para recibir a los nuevos que llegamos a Manila, gracias a uno de ellos encontré piso y ya me han presentado a casi todo el mundo. Como somos pocos tampoco ha llevado mucho tiempo.

Hasta el momento no he salido de Makati  (el distrito financiero) por lo que no puedo contar mucho de la "verdadera Manila". Este distrito está lleno de rascacielos, tráfico y centros comerciales. Ahí, en los centros comerciales es donde se hace "literalmente" la vida; comer, comprar, salir por la noche. Estos "malls" son como una pequeña ciudad. Multiplica el tamaño del Plenilunio por seis y ahí lo tienes. 

La comida está bien, hasta ahora he comido siempre en restaurante, la media de precio está en tres euros así que te lo puedes permitir. Menú básico consta de arroz con pollo, cerdo o vaca y verduras. Las salsas que le ponen a la carne suelen estar dulces. Como curiosidad, practicamente en ningún sitio ponen cuchillo así que la gente corta la carne (normalmente ya en pedazos pequeños) con el barde de la cuchara, lo empujan con el tenedor y a la boca. 

Primera impresión: Esto es menos exótico de lo que pensaba, gente en vaqueros y, música y comida occidental pero también es cierto que sólo conozco una pequeñita parte de Manila.
 Este fin de semana espero adentrarme en terreno más auténtico, o sea, la Bahía de Manila y lo que era la ciudad española, Intramuros.
  

2 comentarios:

Daniel Meyer dijo...

Que blog mas guai...escribes muy bien, pero quiero mas fotos..
y aver se ganas en las olympiadas...seria un buen comezo ahi en UNICEF
Beijos hasta Manila
Dani

Marta dijo...

Hola primi!! Ya veo que estás super instalada en un apartamento desde el que controlas una parte de Manila. Espero que ya estés más relajada, aunque veo que la llegada fué de lo más estresante. Me gusta mucho la idea del Blog, a nosotros nos mantendras informados de como estas y como te va todo, además de acercarnos un trocito de tu aventura y para ti será un recuerdo muy chulo cada vez que entres y recuerdes con detalle tantas vivencias. Prometo visitarte a menudo. No dejes de actualizarlo siempre que tengas tiempo!! Muchos besos desde los Madriles